El 1º de noviembre, las redes sociales se hicieron eco de un supuesto nuevo incremento salarial para los trabajadores de la administración pública que, según, entraría en vigencia a partir del primero de este mes, pero que las autoridades no han oficializado pese a las  presiones que hay al respecto.

Esta supuesta decisión tomada desde la Oficina Nacional de Planificación y Presupuesto (Onapre), situaría el salario mínimo en apenas 2,3 dólares mensuales, según la tasa del Banco Central de Venezuela.

De acuerdo a información extraoficial dada a conocer por trabajadores al servicio del Estado, el bono de alimentación quedó fijado en 1.200.000 bolívares mensuales, lo que sitúa el salario básico integral en apenas Bs. 2.400.000, monto pírrico que apenas alcanzaría para adquirir un kilo de queso duro y dos kilos de harina precocida de maíz.

De acuerdo con las estimaciones hechas por el Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas) de la Federación Venezolana de Maestros, el nuevo salario básico del trabajador venezolano alcanzaría para adquirir 2% de la canasta básica alimentaria de septiembre, cuyo costo superó ese mes los 114 millones de bolívares.

Con este nuevo ingreso, la prima por hijos, becas de estudio para los hijos de los trabajadores como para el personal, la contribución para los trabajadores con discapacidad, bonificación por el día de las madres, día del padre, día del niño, bonos navideños, de juguete, por nacimiento y ayuda por matrimonio, quedarían fijadas en 300.000 bolívares.

Es decir, un profesional grado III, el máximo nivel en las tablas salariales implementadas por Nicolás Maduro, pasaría a ganar como máximo Bs. 3.648.000 mensual, lo que se traduce en apenas siete dólares mensuales.

Siete meses con el mismo salario

Los últimos incrementos salariales han sido tan simbólicos, que todo indica que a la administración de Nicolás Maduro le da vergüenza aceptarlo: del escenario de gozo, emoción, de bombos y platillos con los que se anunciaban estos aumentos, cambió a tal punto que ahora todo se dice en silencio, con una intención de pasar casi por desapercibidos.

Así ha quedado evidenciado en los dos incrementos hechos durante lo que va de 2020, el primero el 11 de enero y que se anunció a través de una publicación en la cuenta de Twitter de el constituyente Francisco Torrealba; anuncio que se oficializó mucho después de que la nueva tabla corriera por horas entre los venezolanos, con la incertidumbre de saber si era cierta.

Algo similar pasó en mayo, con el acostumbrado aumento en el marco del día del Trabajador, cuando Eduardo Piñate, ministro del Trabajo, informó a través de sus redes sociales que el salario mínimo pasaba de Bs 250.000 a Bs 400.000, mientras que el cestaticket pasaba de 200.000 bolívares a 400.000 bolívares.

1 COMENTARIO

  1. Subir el salario mínimo de nuevo a 1.200 .000.00 bs hace que la hiperinflación suba mas por lo que si este salario se confirma pasaría a equivaler en dólares como 2.6$ un sueldo mínimo en Venezuela es decir no te alcanza para nada ni para poder subsistir 10 días por mucho,Y sacamos a reducir que ya en casi todo el País está dolarizado lo único que no dolarizan es el sueldo y si seria asi fuera otra cosa, Creen que el sueldo debe ser dolarizado?

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